¿Te sientes abrumado últimamente?
No estás solo.
El ritmo del día a día, las responsabilidades, la incertidumbre, el cansancio… a veces, todo parece demasiado. Y aunque no podemos desaparecer el estrés por arte de magia, sí podemos crear pequeños rituales diarios que nos devuelvan algo muy valioso: calma.
Aquí te comparto 5 remedios caseros que uso (y que muchos usan) para reconectar contigo mismo cuando sientes que estás a punto de explotar. No curan todo, pero alivian. Y a veces, eso es justo lo que necesitamos.
1. Una infusión de manzanilla para bajar el ritmo
Ese momento en que todo está en silencio y solo escuchas el vapor de la taza… eso también es terapia. La manzanilla tiene un efecto suave que relaja el sistema nervioso y ayuda a dormir mejor.
Cómo tomarla:
Pon una bolsita (o flores secas) en una taza con agua caliente. Espera 5 minutos. Respira el aroma. Tómala despacio, sin el celular cerca. Solo tú y tu paz.
2. Un baño caliente con lavanda, como si te abrazaras por dentro
Si tienes bañera, úsala como refugio. Si no, basta con remojar tus pies en agua caliente con sal de Epsom y unas gotas de lavanda.
Ese aroma... parece decirte: “Ya pasó, estás a salvo.”
Hazlo cuando:
Sientas que tu cuerpo está tenso o que tu mente no puede parar. Cierra la puerta, pon música suave, respira.
3. Respira profundo con aceites esenciales, aunque solo tengas 5 minutos
Una inhalación profunda puede cambiarlo todo. Si usas aceites como lavanda, menta o eucalipto, el efecto se potencia.
Tip simple:
Pon 2-3 gotas en tus manos, frótalas, cierra los ojos e inhala profundamente. Hazlo varias veces. Parece sencillo, pero funciona.
4. Una taza de valeriana antes de dormir cuando el insomnio no te suelta
Hay noches en que los pensamientos no paran. La raíz de valeriana tiene un efecto sedante suave que puede ayudarte a conciliar el sueño.
Importante:
No mezcles con medicación sin consultar. Pero si es segura para ti, es como decirle a tu cuerpo: “Ya puedes soltar.”
5. Escribe lo que sientes (sí, incluso si suena tonto)
No necesitas ser escritor. Solo necesitas dejar salir eso que llevas dentro.
Un cuaderno, una pluma, 5 minutos antes de dormir.
Escribe lo que te molestó, lo que agradeces, lo que deseas.
Verás cómo, poco a poco, tu mente también se va vaciando.
Porque no se trata de “no estresarte nunca”
Sino de darte espacios para volver a ti.
A veces, el remedio más poderoso no es el más caro, ni el más complejo. Es el más humano.
Ese que te devuelve el control sin que te des cuenta.
Bonus: ritual diario de 5 minutos (descárgalo aquí)
Preparamos una hoja simple y bonita para que puedas empezar tus pequeños rituales diarios de autocuidado. Gratis, imprimible y con mucho cariño.
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