A partir de los 30 años, la piel comienza a perder firmeza y luminosidad debido a la disminución de colágeno. Para mantenerla radiante, nada mejor que los remedios naturales. El aceite de rosa mosqueta y la miel son aliados poderosos para hidratar, reparar y devolverle vida al cutis.
Modo de preparación:
Mezcla 1 cucharada de miel con 5 gotas de aceite de rosa mosqueta, aplica en el rostro limpio y deja actuar 20 minutos. Enjuaga con agua tibia.
Tiempo promedio:
25 minutos (incluyendo aplicación y enjuague)
Beneficios:
Hidrata profundamente la piel y previene la resequedad.
Estimula la regeneración celular reduciendo líneas finas.
Aporta brillo, suavidad y elasticidad natural.






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