Fiebre Infantil: Qué Hacer si tu Hijo Tiene Fiebre entre 3 Meses y 5 Años

 ¿Cómo manejar la fiebre en niños de 3 meses a 5 años?

Cuando un niño tiene fiebre, es normal que como mamá, papá o cuidador te llenes de preocupación. La fiebre no siempre es algo malo: muchas veces es una señal de que el cuerpo está luchando contra una infección. Sin embargo, saber cómo actuar puede marcar la diferencia entre un susto y una situación bien manejada.

De 3 a 6 meses: los más pequeñitos

A esta edad, cualquier fiebre es motivo para consultar al pediatra. Si notas que tu bebé tiene más de 38°C (medido en el recto o en el oído), no esperes. Llama al médico, sobre todo si además:

  • Llora sin consuelo
  • No quiere comer
  • Está muy dormilón o irritable
  • Tiene la respiración rápida o extraña

Mientras esperas al doctor:

  • Mantenlo cómodo, sin abrigarlo demasiado
  • Dale pecho o fórmula con frecuencia
  • Vigila su temperatura cada pocas horas

De 6 meses a 5 años: ¿cuándo alarmarse?

Los niños un poco más grandes pueden tener fiebre por muchas razones: un resfriado, una infección de garganta, una vacuna reciente. Aquí te dejamos algunas señales de alerta:

Ve al médico si:

  • La fiebre pasa de los 39°C
  • Dura más de 3 días
  • Tu hijo está muy decaído o no responde
  • Tiene sarpullido, vómitos, dificultad para respirar o convulsiones

Qué puedes hacer en casa

Aquí algunas medidas sencillas para aliviar la fiebre:

Si tu médico lo aprueba:

  • Paracetamol (acetaminofén): cada 4 a 6 horas (según el peso)
  • Ibuprofeno: solo si tiene más de 6 meses

Nunca uses aspirina en niños. Puede ser peligrosa.

Baños tibios

  • Un baño con agua tibia (nunca fría) puede ayudar a bajar la fiebre.
  • Que sea algo breve y tranquilo, unos 10 minutos.

Ropa ligera y líquidos

  • No lo arropes demasiado
  • Ofrécele agua, jugos o leche con frecuencia
  • Mantenlo en un espacio fresco y ventilado

Algunos consejos útiles

  • No lo obligues a comer si no quiere, pero sí a mantenerse hidratado.
  • Observa su comportamiento: si juega, sonríe y responde, probablemente no sea grave.
  • Anota los síntomas y la temperatura para compartir con el médico si es necesario.

Tranquilidad para ti

Recuerda: la fiebre es una señal, no una enfermedad. Confía en tu intuición y en lo que observas en tu niño. Si algo no te parece normal, no dudes en buscar ayuda médica. Nadie conoce mejor a tu hijo que tú.

0 $type={blogger}:

Publicar un comentario